Enero ha sido un gran mes, a pesar de que se siente como un mes muy lento, me agrado empezar el año retomando mis clases de idiomas.

Desde diciembre estoy estudiando inglés y portugués. Uno porque es necesario, y otro porque me encanta como suena.

Enero es el mes que más odio del mes porque siempre ocurren eventos inesperados-dolorosos.

Este enero no fue la excepción, pero también fue un mes en el que pude decir “ok, basta” y ver las cosas de mejor forma y comenzar a enfocarme en mejorar lo que deseo.

Tambien a mitad de el mes comencé a ir al gimnasio y eso me ayuda mucho con la salud no solo física, si no mental.

Estoy emocionada de que al menos este año ya tengo asegurados los boletos a la playa.

Se acabo Enero, con saldo blanco.

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