Nuevo ciclo escolar

Una de las cosas que más me emocionaban cuando era niña era el nuevo ciclo escolar, la razón era simple: conocer nuevas personas, elegir nuevos útiles escolares y algunas veces cambiar de escuela.

Ahora desde el otro lado de la moneda, como mamá, es una de las épocas que más flojera me dan.

Ir a elegir útiles que no serán para mi, ver montones y montones de gente en las tiendas, buscar uniformes, mochilas, lonchera y lo más triste: Pagar.

¡Ouch! La hora de pagar es cuando uno dice ¿En serio mis papás gastaban tanto cada año para mi? y uno comienza a valorar el haber podido tener “lo mejor de lo mejor” cada año.

Aunque en sí lo que más flojera me da es tener que despertar temprano para llevar al niño a la escuela, ese sentimiento de saber que si me desvelo la noche anterior en la mañana voy a estar pidiendo a gritos volver a mis cobijas.

Supongo que mi mamá decía lo mismo por tener que llevarme a clases tan temprano, así que solo sigo con el ciclo de queja, lo bueno es que ella no tenía un blog en donde venir a quejarse 😀

Postdata. ¡Crecer es una trampa!

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101 en 1001

Hace poco descubrí el reto 101 cosas en 1001 días y me agrado la idea de hacerlo. Para ello me inscribí en la pagina oficial en donde puedes elegir las 101 cosas que hacer, ponerlas en una lista y darle seguimiento.

¿En qué consiste el reto?

Como su nombre lo dice se trata de elegir 101 cosas a realizar en un lapso de 1001 días, un periodo que para mi gusto es muy bueno.

¿Porqué decidí hacerlo?

Porque soy fanática de las listas y solo haciendo listas para organizarme es que logro terminar las cosas. Necesitaba una motivación.

¿Creo que lograré terminarlo?

Realmente espero que si. 

Por si acaso olvido la contraseña del sitio pondré la lista acá 

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Reiniciar.

Reiniciar el blog.

Volver a aprender cosas.

Volver a tener planes.

Volver a disfrutar lo que me gusta. 

Redescubrirse. 

Comenzar otra vez.

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El recuento de los daños 9

Es increíble lo mal organizada que estoy, o lo floja que soy.

Desde antes de que finalizara el año se suponía que actualizaría esto. Tengo muchas fotos y anécdotas del 2014 pero se quedan en mi cabeza (y celular).

El 2014 ha sido un año que me ha gustado demasiado, viaje como nunca antes, conocí a muchas personas y sobre todo fue de mucho aprendizaje.

Enero – Marzo – Abril – Junio fueron meses de viajes, de placer, de eventos familiares, pero a fin de cuenta, viajes, acompañada, sola, en familia.

El 2014 me dejo una gran lección: acomodar mis prioridades. También descubrí hacia donde quiero ir, solo falta enfocarme en ello para lograrlo.

¿Este será un año mejor que el 2014? No, este pinta para ser un año difícil, pero he ahí el reto, sobrevivir a este 2015 y vivirlo en las dosis que se deje.

Saludos a los que todavía se asoman por acá.

* Si todo sale bien y mi agenda me lo permite, publicaré mínimo una vez a la semana *

 

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El recuento de los daños 8

Ha pasado más de un año desde que escribí el ultimo post. Y han pasado tantas cosas que ni siquiera recordaba que no escribí un recuento del 2013.

6 meses después aquí esta:

El 2013 ha sido el año de las reconciliaciones.

Me reconcilie con esas amistades que parecían que habían terminado, deje un poquito el orgullo y ahora las relaciones siguen de forma cordial.

En Junio del 2013 cumplí 25 años y lo celebre con los amigos de Ingress y los pocos amigos que tengo en la ciudad, así que fue agradable. Igualmente fui a Tijuana a visitar al a familia en verano y me encontré con amigos que tenia años sin ver y nos la pasamos muy bien, fueron días de playa, antros, comida y diversión.

También fue en 2013 cuando me reconcilie con el DF, esa enorme ciudad que me encanta y de la cual estuve alejada por años, no solo por falta de tiempo y por falta de ganas si no por todo lo que había pasado allá.

Fui dos o tres veces al DF y una de ellas para un evento super especial: Super Show 5 de Super Junior.

A Tijuana pude ir en verano y en navidad, lo cual me hizo muy feliz.
De regreso a Monterrey mi vida continua como siempre, llena de cosas que hacer y de pocas ganas de hacerlas. Sin embargo, he estado conociendo un poco más de la ciudad y ya no es tan malo vivir aquí.

En resumen el 2013 puede decirse que fue uno de mis mejores años, de los últimos años.

 

 

 

 

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